Posiciones

SANTA BARBARA WOMEN’S POLITICAL COMMITTEE – UN ENFOQUE FEMINISTA A LAS POLÍTICAS GUBERNAMENTALES

Positions (English)

Los valores feministas, inclusivos, e interseccionales le dan forma a todas nuestras posiciones y guían nuestras estrategias.

Reconocemos que las mujeres negras, indígenas y mujeres de color en general, han sido histórica y desproporcionalmente impactadas debido a la misoginia, al sexismo, al racismo y a otros sistemas de opresión.

DEFINICIONES

“Feminismo” – la doctrina que aboga por que los derechos sociales, políticos, raciales, económicos y todos los demás derechos de las mujeres sean iguales a los de los hombres.

“Mujeres” – Todas aquellas que se autoidentifiquen como “mujer”

“Progresista” – que aboga por el progreso, el cambio, la mejora, la justicia, la transformación o la reforma.

“Negros, indígenas y personas de color” – Cualquier persona no sea considerada blanca, incluyendo a las personas de ascendencia africana, asiática, indígena, latina/latino/latinX, del medio oriente, de las islas del Pacífico y otras comunidades del color.

“Interseccional” – la forma compleja y acumulativa en que los efectos de muchas formas de discriminación (tales como el racismo, sexismo y clasismo), se combinan con las experiencias de los individuos o grupos marginados.

“No binario” – tener una identidad de género que no es exclusivamente masculina o femenina.

NUESTROS VALORES

Derechos Humanos

Creemos y promovemos los derechos humanos básicos para todos, tanto local como globalmente, incluyendo seguridad, autonomía corporal, libertad sin violencia, políticas de inmigración justas, equitativas y compasivas, acceso a alimentos, a albergue y a cuidados de salud, a la autodeterminación reproductiva y a un ambiente saludable y justo.

Derechos civiles

Creemos y promovemos los derechos completos e iguales para todos. Abogamos por una legislación que promueva la equidad en áreas tales como acceso al voto, empleo, finanzas, custodia infantil, vivienda, cuidados médicos y acomodos para el público. Estamos comprometidas a crear una sociedad en la que todas las personas tengan acceso, voz y poder en la comunidad.

Igualdad de oportunidades

Creemos y promovemos las mismas oportunidades en todas las esferas de la sociedad, tales como vivienda, educación, empleo, creación de leyes y en el sistema judicial. Esto requiere la eliminación institucional de barreras para la igualdad, incluyendo el racismo, sexismo, misoginia, homofobia, la discriminación por habilidad, por religión, por edad y todos los demás tipos, políticas y prácticas discriminatorias.

NUESTRA ESTRATEGIA

Históricamente, así como en el presente, nuestras diversas comunidades son predominantemente representadas por hombres blancos, heterosexuales y que aceptan el sexo que les fue asignado. Estamos comprometidas/os/es a lograr una representación en el gobierno que realmente refleje la diversidad de los constituyentes a nivel local, regional y nacional.
Lograremos alcanzar nuestra visión de una sociedad feminista demandando una representación política que verdaderamente refleje la diversidad de nuestras comunidades al influenciar nuestra legislatura a todos los niveles que tengan que ver con la creación de leyes, al colaborar con otras comunidades progresistas y al promover la participación y el involucramiento político de todas las personas.

NUESTRAS POSTURAS

Antirracismo

El feminismo interseccional requiere el compromiso de ser antirracista. Debemos identificar, confrontar y eliminar el racismo en todas sus formas – sistémica, individual, interpersonal, institucional y estructural para lograr la equidad racial y la justicia. No debemos solo comunicar nuestros valores antirracistas, sino hacer que nuestra propia organización, nosotras y otras instituciones nos hagamos responsables por las injusticias del pasado y del presente en contra de los negros, los indígenas y las personas de color. Creemos que las reparaciones y la reconciliación son una parte integral para lograr la justicia racial. SBWPC trabajará con coaliciones, organizaciones, personas y oficiales electos para lograr estas metas.

Nuestro país fue fundado en la colonización de una tierra robada a los indígenas y construimos la esclavitud sistemática, la opresión y la explotación de los africanos bajo una ideología supremacista blanca. El racismo estructural y sistemático informa las políticas de hoy en día, el sistema de justicia y los encarcelamientos masivos. Abogamos por la desmilitarización de los agentes de la ley y demandamos que las agencias de la ley se hagan responsables por sus fallas de conducta y su brutalidad.

La codificación de la supremacía blanca también tiene como resultado privilegios no ganados y una distribución desigual del poder, la riqueza y las oportunidades. Ejemplos de esto incluyen la reconformación de los barrios, la limitada autodeterminación de los indígenas y de sus derechos sobre las tierras, así como la aplicación de la ley y los encarcelamientos enfocados, la desigualdad en los derechos para los trabajadores agrícolas y la poca representación de los negros, los indígenas y de las personas de color en todas las esferas de nuestra sociedad civil.

Estamos comprometidas/os/es con la erradicación del racismo, la discriminación racial y religiosa, la xenofobia y de toda la violencia para poder crear una genuina equidad e igualdad de oportunidades para todos.
Cuidados infantiles y educación temprana

Las familias deberán tener acceso a cuidados infantiles y a educación temprana de alta calidad a precios accesibles. Apoyamos la política de cuidado infantil universal. La falta de cuidados infantiles y de educación temprana afecta de manera desproporcionada a las mujeres, quienes frecuentemente son quienes cuidan a los niños. Esto resulta en opciones de empleo y de avance profesional reducidas, lo cual causa inestabilidad económica en las familias. Una ley robusta de cuidados infantiles también requiere que, quienes ofrecen dicho cuidado, que son mujeres principalmente y desproporcionadamente son mujeres de color, reciban un pago que les permita vivir (living wage).

Delitos en contra de las mujeres

Los delitos que se han llevado a cabo en contra de las mujeres a través del curso de la historia, deben terminar. Esos horrendos delitos incluyen la violencia interpersonal, acoso, tráfico humano, acoso sexual, explotación, abuso sexual, incesto, violación, ataque a golpes, asalto, mutilación genital y asesinato. Los delitos en contra de las mujeres tienen una sola raíz y ésta es la intersección entre el sexismo y otras formas de opresión. Por lo tanto, nos oponemos a todas las formas de violencia y prejuicio que oprimen a las mujeres, a los transgénero y a las personas que no aceptan su sexo asignado, a los negros, indígenas, personas de color y a aquellos que han sido el blanco de sistemas de opresión étnica, racial, etc.

Reconocemos que las/os/es sobrevivientes de violencia sexual en general por parte de su pareja íntima, necesitan un ambiente seguro para poder hablar. Apoyamos los fondos que se dan para instrumentar una intervención completa y culturalmente competente, así como programas educativos para hablar de dichos delitos en contra de las mujeres. Demandamos leyes que clarifiquen y amplíen las definiciones de los delitos en contra de las mujeres, que impacten positivamente los derechos de las/os/es sobrevivientes y que lidien con regulaciones para las armas de fuego, que asistan en la creación de un sistema de justicia más sensible, que respondan a las necesidades de las/os/es sobrevivientes y que permanentemente instrumente y ponga en práctica VAWA (la Ley federal contra la violencia en contra de la mujer, por sus siglas en inglés)

Equidad educativa

Todas las personas tienen el derecho a una educación pública de calidad, accesible y equiparable. Las experiencias, los puntos fuertes y las necesidades de las niñas y las mujeres de distintos orígenes, incluyendo raza, etnia, clase, orientación sexual, identidad de género, religión, edad y habilidades, deberá ser incluida y celebrada para promover así la excelencia y la equidad para todas/os/es las/os/es estudiantes. Todas/os/es las/os/es estudiantes deben verse reflejados y sentirse valorados por los maestros y al aprender. Apoyamos los estudios étnicos para todas/os/es las/os/es estudiantes y la inclusión de las contribuciones de los negros, indígenas y personas de color.

La educación, a todos los niveles, deberá ser accesible, equiparable y sin prejuicios, censura ni discriminación, incluyendo la discriminación en base al estilo del peinado o a vestimenta de tipo religioso. Demandamos fondos equiparables y responsables para todos los niveles de educación. Las/os/es estudiantes de color experimentan barreras institucionales que resultan en una brecha contínua en las oportunidades y los logros. Estas barreras incluyen recursos insuficientes para las escuelas públicas, expectativas académicas más bajas y disciplina excesiva. Estamos comprometidas/os/es con la eliminación de los obstáculos que impiden que cualquier persona pueda obtener una educación pública de calidad, incluyendo el racismo sistemático, el sexismo o la falta de igualdad en el ingreso. Nos oponemos al uso de fondos públicos para la educación que no sea pública.

El medio ambiente

La forma feminista para las políticas públicas requiere que nutramos y cuidemos nuestro medio ambiente. El derecho a un medio ambiente limpio y sano es el derecho de todos, sin importar la raza, la etnia o la capacidad económica.

Las personas que han sido el blanco de otros sistemas de opresión étnica, racial y otros, han vivido, tradicionalmente, en ambientes que han afectado su salud y su bienestar. Demandamos que las políticas públicas se basen en la justicia ambiental para todas las personas, protegiendo a todas las comunidades de cualquier forma de racismo, discriminación o prejuicio ambiental.

Existe una necesidad inmediata de medidas fuertes, completas y basadas en la ciencia para atender el cambio climático global, para eliminar la dependencia en los combustibles fósiles y para retroceder sus efectos, así como para proteger los espacios públicos abiertos que apoyan el hábitat de la vida salvaje, la producción local de alimentos y las oportunidades recreativas para todos.

Igualdad de derechos (ERA Y CEDAW, por sus siglas en inglés)

Las mujeres no reciben explícitamente derechos iguales y ni las protecciones que aparecen en la Constitución de los Estados Unidos. Los Estados Unidos es el único país desarrollado que no ha ratificado la decisión de la Convención en la Eliminación de todas las formas de discriminación en contra de las mujeres (CEDAW, por sus siglas en ingés), adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1979.

Demandamos que los Estados Unidos ratifique a CEDAW y la enmienda de la igualdad de los derechos.

Identidad de género

Abogamos por una completa equidad e igualdad para todas las personas de todas las identidades de género. Un componente fundamental de dicha intercesión es un compromiso con el respeto, el bienestar y por la inclusión de las personas transgénero y no binarias en todas las esferas de la vida, incluyendo, pero sin limitarse, al cuidado de la salud, la educación, el empleo y el gobierno.

Apoyamos las políticas y programas para asegurar el apoyo comunitario y la seguridad de los niños, adultos y familias transgénero y no binarios. En particular, el entrenamiento para quienes proporcionan servicios de salud, para los educadores y el personal de las agencias de la ley; ésto es crucial para promover y salvaguardar la salud y la seguridad.

Violencia con armas de fuego

El Comité de mujeres políticas de Santa Barbara (SBWPC) es miembro de la Coalición de Santa Bárbara en contra de la violencia con armas de fuego, cuyos principios son los siguientes:

“Las personas de todas las razas, clases, edades y orientación sexual y en todas las comunidades tienen el derecho de vivir libres de violencia por arma de fuego en sus casas, escuelas, lugares de trabajo y en las calles.
La violencia debe de tratarse como un problema de salud y de seguridad, así como un problema social y económico. Dicha violencia le cuesta a nuestra nación miles de vidas y billones de dólares cada año.

Los niveles inaceptables de violencia por armas de fuego requieren un enfoque de salud pública en la educación y la prevención, incluyendo el poner atención a la fácil disponibilidad de pistolas, rifles de asalto y municiones.

Nos comprometemos a reforzar y avanzar estos principios a través de legislación y de intercesión a nivel local, estatal y nacional.

Cuidados de salud.

Apoyamos los cuidados de salud universales, completos y accesibles para todas/os/es sin importar raza, género, estado de salud, habilidad, vivienda o idioma. Apoyamos las leyes locales, estatales y nacionales que provean acceso equiparable y completo a los cuidados de salud de calidad a precios accesibles durante el ciclo de la vida, incluyendo programas educativos, preventivos y de cuidados para las personas.

Todas las personas tienen el derecho de ejercer sus opciones y el control sobre su cuerpo, tomando toda clase de decisiones médicas y de salud, incluyendo todos los aspectos de la salud reproductiva y de planeación para el final de la vida.

Apoyamos las acciones para eliminar el racismo, sexismo y todas las formas de discriminación en los cuidados de salud y en la investigación, la pleaneación y las prácticas médicas. La eliminación del racismo estructural y de la discriminación es un punto clave para la salud pública.

Vivienda

Todas las personas tienen el derecho a una vivienda a precio accesible y justo y libre de toda discriminación, incluyendo la basada en el sexo, identidad de género, orientación sexual, condición médica, religión, raza, herencia familiar, origen nacional, ciudadanía, incapacidad, estado civil, edad, fuente de ingresos legal, nivel económico y definición/identificación familiar.

Apoyamos la ayuda económica y los programas para personas y familias sin hogar, lo cual incluye la necesidad de vivienda de emergencia, transicional y permanente. También apoyamos la mediación y otros métodos alternativos de resolución de disputas para lidiar con desalojos sin causa y/o poco razonables, así como con los incrementos de las rentas. Apoyamos el desarrollo de vivienda a precios accesibles para todos, con accesibilidad a las escuelas, trabajos, servicios públicos y espacios abiertos, lo cual preserva el carácter de la comunidad y no conduce a la reconformación de los barrios y a la desubicación de las comunidades.

Inmigración

Apoyamos una reforma de inmigración completa y compasiva, que incluya un camino hacia la ciudadanía. Estamos comprometidas/os/es a asegurar que nadie sea excluido de nuestra nación en base a su etnia, raza, orientación sexual, identificación de género, estatus de refugiado, nivel económico, o por creencias o prácticas religiosas. Tenemos una orden legal y moral de darle la bienvenida a las personas que buscan asilo, especialmente a aquellos huyendo de violencia o persecución.
Apoyamos la continuación y la expansión de la Acción diferida para quienes llegaron de niños (DACA por su siglas en inglés). Nos oponemos a las políticas que permiten que las agencias de la ley locales colaboren con los agentes del Servicio de Inmigración (ICE) y al enfoque desproporcionado sobre las comunidades de inmigrantes. Las políticas de inmigración deben asegurar que las comunidades inmigrantes estén libres de acoso, intimidación, separación familiar, detención ilegal y/o inhumana, así como de discriminación, además de recibir la debida protección y el proceso que les corresponde de acuerdo a la ley.

Paz y seguridad internacional

Nuestro mundo necesita un enfoque feminista en las relaciones y la interacción internacional para poder lograr seguridad y paz mundial. Las mujeres son desproporcionalmente afectadas por la inestabilidad política y la guerra, lo cual lleva al incremento en la violencia entre parejas y al abuso infantil, a los asesinatos y al suicidio. Además, la violación y la esclavitud sexual son regularmente utilizadas como armas de guerra; la mayoría de los refugiados son mujeres y niños.

El respeto por los derechos fundamentales de las mujeres y el apoyo a su igualdad económica y social son cruciales para la seguridad de todas las naciones.

Apoyamos la resolución de conflictos a través de acción diplomática en vez de militar. Consideramos que la verdadera seguridad se logrará con el desarrollo de sistemas sociales justos y no con gastos militares ilimitados, lo cual perpetúa el complejo industrial-militar.

Justicia reproductiva.

El derecho a decidir si queremos o no ser padres y en qué momento, es un asunto personal y privado. Es un derecho fundamental de todas las personas el tener acceso a un aborto seguro a un precio accesible, así como a los anticonceptivos, sin importar edad, raza o circunstancias económicas.
Los derechos reproductivos incluyen acceso a cuidados médicos a tiempo y a precios accesibles, así como a servicios reproductivos completos:

renatales, perinatales y postnatales. La justicia reproductiva requiere que todas las personas reciban servicios científicamente correctos, consejos médicos sin prejuicios, educación y otros servicios para que las personas puedan tomar decisiones informadas y libres de coerción. También requiere que las personas embarazadas puedan tener los mismos derechos, libertades y protecciones que tienen todas las demás personas.

Orientación sexual

Debe existir completa igualdad y equidad para todas las personas sin importar su orientación sexual. Estamos comprometidas/os/es con el bienestar y la inclusión de personas lesbianas, gay, bisexuales, etc., en todas las esferas de la vida, incluyendo, pero no limitándose a: cuidados médicos, educación, empleo y gobierno. Apoyamos las leyes y programas que garantizan la seguridad y la salud de todos, sin importar su orientación sexual.

Las mujeres en el trabajo

La independencia económica de las mujeres, su movilidad socioeconómica y su dignidad personal son imperativas. Las mujeres de todas las razas deben tener un pago igual y equitativo y contar con protección en todos los aspectos del empleo. Un ingreso con el que puedan vivir (living wage) es crucial para asegurar un nivel básico de seguridad económica. Apoyamos beneficios completos, a precio accesible y de calidad, incluyendo acceso a cobertura para cuidados médicos, planes de retiro y permisos por razones médicas y familiares, sin importar la composición familiar o la categoría del trabajo.

Apoyamos los estándares obligatorios de seguridad para que se trabaje en condiciones seguras para todos, incluyendo a las personas históricamente no representadas, marginalizadas y a las/os/es trabajadoras/es fácilmente explotadas/os/es, tales como las cuidadoras de personas y las trabajadoras sexuales.

Las mujeres merecen las mismas oportunidades para trabajar y para avanzar en sus carreras. Apoyamos las políticas que procuran el crecimiento de las carreras de las mujeres, el desarrollo de su liderazgo y una completa participación y representación en el trabajo, así como que se cumplan las metas de acción afirmativa que en lo referente a las mujeres en el trabajo. Promovemos políticas tales como los horarios flexibles, el trabajar desde la casa, el compartir trabajos, ayuda económica para el ciudado de niñas/os/es y otros apoyos que permitan que las/os/es trabajadores participen completamente tanto en su trabajo como en los ambientes del hogar.

Las trabajadoras tienen el derecho de organizarse y formar sindicatos libres del acoso del empleador o de amenazas retaliatorias, especialmente para los trabajos menospreciados y/o esenciales, que primordialmente son realizados por mujeres y por personas de color.